Impagos recuperados. Vecindad intacta.
Las cuotas impagadas envenenan una comunidad más rápido que cualquier ascensor averiado: los presupuestos dejan de cuadrar, las obras se aplazan y los propietarios que sí pagan cargan con los que no. Recuperamos los impagos de forma firme, legal y documentada en cada paso — y cuando un plan de pagos mantiene la paz, lo ponemos en marcha.
Firmes con la deuda, cuidadosos con la comunidad.
La mayoría de los impagos no son desafío — son un mal año, un alquiler que se cayó, una herencia que nadie llegó a desenredar. Tratar cada caso como una guerra crea enemigos que viven a veinte metros de usted. Tratar cada caso como si fuera a arreglarse solo crea una comunidad donde pagar parece opcional. El oficio está en distinguir una cosa de la otra, rápido.
Por eso cada caso empieza por el expediente, no por la llamada: qué se debe, desde cuándo, qué dicen los estatutos, qué ha acordado ya la comunidad. A partir de ahí es una secuencia documentada — recordatorio, reclamación formal, plan de pagos donde hay voluntad de pagar y vía judicial cuando no la hay. La comunidad vota los pasos importantes; nada se escala a espaldas de la directiva.
Cuando hay que ir a los tribunales, nada sale del pasillo.
Los casos de morosidad que necesitan abogado suelen significar un segundo despacho, una segunda versión del expediente y una segunda factura. Aquí la vía judicial se queda en casa: el despacho de abogados del propio grupo — Olga Caballero & Co., Colegiada nº 2805, ICA Las Palmas — recibe el caso con el expediente de la comunidad ya completo, porque lo hemos construido así desde el primer recordatorio.
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Cuéntenos cuánto le deben a su comunidad y desde cuándo — y las preguntas que nos hacen las directivas antes de entregarnos un expediente de morosidad.
Las preguntas que nos hacen las directivas
¿Cuánto le cuesta a la comunidad reclamar los impagos?
Para las comunidades que administramos, la primera fase — recordatorios, reclamación formal y planes de pago — está incluida en los honorarios fijos. Si un caso tiene que llegar a los tribunales, la vía judicial se presupuesta por escrito antes de presentar nada, y las costas se reclaman al deudor cuando la ley lo permite.
¿Esto va a enrarecer el ambiente en el edificio?
Nuestra primera herramienta es una conversación documentada, no una amenaza. Donde hay voluntad de pagar, un plan de pagos recupera la deuda sin ruido; donde no la hay, el expediente que construimos desde el primer día pasa a los abogados — con firmeza y sin teatro en el portal.
El propietario vive en el extranjero. ¿Eso detiene el proceso?
No. Las notificaciones se hacen como establecen la ley y sus estatutos, por escrito, y nos comunicamos con el propietario en español, inglés o alemán. Muchos casos se resuelven antes cuando el propietario por fin puede leer qué debe y por qué.
¿Puede la comunidad recuperar intereses y costas?
Cuando la ley y los propios acuerdos de la comunidad lo permiten, sí — y como cada paso queda documentado desde el primer recordatorio, la reclamación se sostiene cuando llega al juzgado.
No somos clientes suyos — ¿pueden llevar solo la morosidad?
Hable con nosotros. La reclamación de impagos funciona mejor como parte de la administración, porque el expediente, las cuentas y las juntas son un mismo sistema — pero estudiaremos su caso y le diremos con honestidad qué tiene sentido.