Apoyo legal en lenguaje claro.
La Ley de Propiedad Horizontal decide lo que su comunidad puede y no puede hacer — y rara vez se explica sola. Respondemos a las dudas del día a día en lenguaje claro, y cuando un asunto necesita músculo legal de verdad, el despacho de abogados del propio grupo está en la oficina de al lado.
Las preguntas que las comunidades tienen de verdad.
Cuando hace falta un abogado, el expediente recorre diez metros.
La mayoría de los administradores deriva el trabajo legal fuera — a un despacho que parte de cero, factura la puesta al día y no responde ante nadie que usted conozca. Aquí el despacho de abogados es parte del grupo: el caso llega con el expediente de la comunidad completo, porque ese expediente lo hemos construido juntos desde el primer día.
Doce áreas de práctica, dirigidas por Olga Caballero — Colegiada nº 2805, ICA Las Palmas, desde 1998. Para comunidades: propiedad horizontal, contratos, reclamaciones y los conflictos que necesitan una sala de vistas.
Preguntar. Asesorar. Actuar.
La seguridad jurídica es una escalera, y la mayoría de las preguntas nunca necesita el último peldaño. La secuencia es siempre la misma, tanto si el asunto es una terraza ruidosa como si es un juzgado: primero una respuesta clara, después las opciones por escrito, y la vía formal solo cuando la comunidad la elige.
Contacto e información
Haga la pregunta como se la haría a un vecino — respondemos en lenguaje claro. Debajo, lo que las comunidades suelen querer saber primero.
Las preguntas que nos hacen las comunidades
¿Son ustedes abogados?
Somos administradores — y el grupo incluye un despacho de abogados, Olga Caballero & Co. Las dudas del día a día las respondemos nosotros en lenguaje claro; el trabajo legal formal lo hace el despacho, presupuestado por escrito antes de empezar.
¿Qué apoyo legal incluyen los honorarios de administración?
La capa del día a día: obligaciones de la LPH, derecho de juntas, dudas de estatutos y orientación por escrito sobre las opciones de la comunidad. Los procedimientos formales van aparte y se presupuestan siempre antes de empezar — sin taxímetro corriendo en silencio.
¿Puede la comunidad cambiar sus estatutos?
Sí, con las mayorías que la ley exige para cada tipo de cambio. Redactamos el texto, preparamos la votación e inscribimos el resultado — para que la nueva norma exista de verdad, no solo en el acta.
¿Podemos regular la vivienda vacacional en nuestro edificio?
La respuesta honesta: depende de sus estatutos y de una normativa que no deja de cambiar. Es la pregunta más repetida de la isla, y la única respuesta seria empieza por leer los documentos de su comunidad — que es exactamente lo que hacemos.
Un conflicto está envenenando el edificio. ¿Pueden mediar?
Sí — mediación documentada primero, porque la mayoría de los conflictos son malentendidos a los que les falta el rastro documental. Cuando hablar fracasa de verdad, la vía formal se prepara con rigor, no con enfado.
¿Y si demandan a la comunidad?
El despacho la defiende — con el expediente completo del administrador detrás de la defensa desde el primer día. Estar organizado es media defensa legal, y nuestras comunidades lo están por defecto.