Un seguro que paga.
La cobertura adecuada para el edificio, comparada con el mercado en cada renovación — y, cuando algo se rompe, un siniestro documentado desde el primer día y reclamado hasta que la reparación está hecha y pagada. Con fotos y documentación archivadas de principio a fin.
La póliza adecuada, no una póliza cualquiera.
La mayoría de las comunidades renuevan lo que les llega por correo. Nosotros, cada año, ponemos la renovación sobre la mesa: cuánto vale realmente el edificio, qué cubre realmente la póliza, qué cobra realmente el mercado — y una recomendación por escrito. La comunidad decide; nadie renueva por inercia.
Somos administradores, no corredores: no ganamos nada con ninguna aseguradora, así que la única pregunta que importa es si la cobertura se ajusta al edificio.
Un siniestro es una discusión que se gana con papeles.
Las aseguradoras no pagan un siniestro porque alguien se enfade por teléfono; pagan porque el expediente no les deja margen para no hacerlo. Fechas, fotos, la cláusula de la póliza, el presupuesto de la reparación — todo reunido mientras el agua todavía se seca, no meses después y de memoria.
En nuestras comunidades ese expediente ya existe: el sistema de incidencias documentó el daño el mismo día en que ocurrió, y la reclamación la defiende gente que se gana la vida leyendo pólizas.
La reclamación empieza el mismo día que la incidencia.
Cada incidencia de nuestras comunidades se documenta desde el primer aviso — fotos adjuntas, fechas registradas, reparaciones seguidas hasta el cierre. Cuando un daño resulta ser asegurable, el expediente ya existe. Nada se reconstruye de memoria, porque nada se dejó a la memoria.
Cómo funcionan las incidencias →Contacto e información
Envíenos su póliza actual y cuéntenos qué le preocupa — le respondemos con una lectura en lenguaje claro de su situación. Debajo, las preguntas que nos hacen las directivas sobre cobertura y siniestros.
Las preguntas que nos hacen las directivas
¿Venden seguros?
No — somos administradores, no corredores, y no cobramos nada de ninguna aseguradora. Revisamos la cobertura, comparamos las renovaciones y gestionamos los siniestros; la póliza en sí queda entre la comunidad y su aseguradora.
¿Qué significa exactamente «comparada en cada renovación»?
Cada año, antes de la fecha de renovación: el valor del edificio, la cobertura, la prima y el mercado, puestos frente a frente, con nuestra recomendación por escrito. La comunidad decide — renovar, renegociar o cambiar.
¿Qué debería cubrir realmente la póliza de una comunidad?
Depende del edificio — los daños por agua y las zonas comunes son aquí el día a día; la responsabilidad civil y la estructura, la parte seria. Contrastamos la póliza con los riesgos reales de su edificio, no con una plantilla.
¿Cuánto tardan en abrir un siniestro?
Lo que tarda la incidencia en documentarse — que en nuestras comunidades es el mismo día en que ocurre. El mismo expediente que lleva la reparación defiende el siniestro; nada espera a que alguien encuentre fotos antiguas.
¿Y si la aseguradora da largas?
Los plazos se vigilan y todo se eleva por escrito, paso a paso y documentado. Para el caso excepcional que se pone serio, los abogados del propio grupo están en la puerta de al lado.
¿Quién paga la franquicia?
Lo que digan la póliza y las normas de su propia comunidad — la cuestión es que todos lo sepan antes de que pille a nadie por sorpresa. Forma parte de la lectura en lenguaje claro que hacemos en cada renovación.